Artemisa, un espacio creativo
Psicoanálisis y deseo
“El psicoanálisis me ha brindado muchos momentos gratos que, de cierto modo, me ayudan a enfrentar y equilibrar la balanza en los momentos más difíciles por los que he pasado”. Nidia Henao dice que su encuentro con el psicoanálisis le ha servido de sostén para enfrentarse a la adversidad y sostenerse en la vida.
Inició su proceso hace unos cuatro años, cuando alguien le habló del psicoanalista Yoany Rendón, a quien decidió visitar y, con quien hoy en día continúa. “Nunca he abandonado mi proceso, el análisis es para mí una gran responsabilidad”, dice Nidia. El encuentro con el psicoanálisis se produjo mientras lideraba un grupo de alcohólicos anónimos, donde alguien le habló de su propio análisis.
“Estos años han estado llenos de situaciones verdaderamente difíciles, pero acá estoy, con ganas de vivir”. “Hace un tiempo decidí venderlo todo, quería emprender un viaje que nunca hice”. Palabras que nos recuerdan con precisión, aquella cita de Jacques Lacan, en su seminario número VI sobre los equipajes hechos.
La situación no fue para nada fácil, continua Nidia, “no tenía dinero, solo un cupo en mi tarjeta de crédito que me permitía alquilar un pequeño apartamento por un mes y, un poco más con que comprar comida para mí y mi hija”. “Conseguí un trabajo como vendedora, iba a visitar muchos pueblos y terminé conociendo mucha gente”. Ese trabajo, le permitió pagar de momento sus gastos.
Ese trabajo le mostró otro camino. Un-camino que, según Nidia, empezó a vislumbrar como el suyo a través del análisis, aunque no sería el definitivo, pues luego nace Artemisa. Ahora no solo conocía a quien vender, sino dónde comprar. “Decidió hacer lo suyo e independizarse. Viajaba en su moto a la ciudad de Medellín en las mañanas, allí compraba bienes que después revendía en las tardes, en pueblos que se encontraban distanciados a unas cuantas decenas de kilómetros. Culmina sus días en casa un poco tarde, pero con ganas de empezar de nuevo”.
“Las cosas iban resultando mejor y ahora necesitaba una pequeña bodega. Las importadoras ahora me daban una mano con mayores volúmenes y decidí crecer. De nuevo allí, me veía enfrentada a una decisión, entre pagar una factura a una importadora, o usar el dinero para alquilar el nuevo lugar que haría las veces de bodega. La importadora me dio una mano y, así pude alquilar dicho lugar”. Puede mejorar la calidad de vida de mi familia y, ahora, vivo también en una casa más amplia y cómoda, nos dice Nidia.
Llegó el cáncer. “Todo al mismo tiempo. La enfermedad, la responsabilidad que ahora tenía con lo que había iniciado y que me permitía brindarle a mi hija mejores condiciones de vida. Lo que siempre había soñado”. Dice Nidia que así se ha sostenido, entre el trabajo, el análisis, el amor por la vida y su hija y, sobre todo, las ganas de vivir. “Incluso, al día siguiente de cualquiera de mis dos quimioterapia, la biológica y la anímica, ahí estoy trabajando. No comprendo de donde he sacado las fuerzas, pero algo es seguro, el análisis, que es en pocas palabras mi quimioterapia anímica y, el trabajo me han dado una mano”.
El día 25 de noviembre del 2025, cuando esta entrevista fue llevada a cabo, escuchamos de Nidia las buenas noticias de que su tratamiento biológico está a punto de concluir con resultados positivos. Nos dice además que con el análisis ha comprendido que el sentimiento de culpa ha jugado un rol importante en su vida, en su mal-estar. “En el análisis ha encontrado la manera de trabajar por un bien-estar. El sentimiento de culpa, ha enfermado su alma”. Algo que Freud mismo advertía en su trabajo sobre las estancias anímicas y, sobre cómo esta culpa se torna tirana con el sujeto (Freud, 2012).
Pues bien, hoy por hoy, la actividad que había iniciado con el nombre de Nidia Henao, se ha transformado en “Artemisa, un espacio creativo”. “Este es el camino por hacer un-nombre diferente a través del arte”. “Cada día me pregunto cuál será mi salida, donde será que lo logre. Debo seguir trabajando por ello”.
En Artemisa, “uso mis manos para pintar, también tengo un espacio que funciona como salón de belleza. He encontrado en el arte algo que me mantiene con ganas de vivir”. “Artemisa es eso para mí, una mujer valiente que se enfrenta a su deseo y, que, sobre todo, quiere vivir”.
“Continúo caminando el camino que he iniciado en Artemisa gracias al análisis, donde cada semana voy para el tratamiento de mi alma”. Esa salida, se va tornando en una relación entre Nidia y su deseo (Laurent, 2002).
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Freud, S. (2012). El yo y el ello (1923). In Sigmund Freud Obras Completas XIX. (1923 -1925). Amorrortu Editores.
Lacan, J. (2019). Desire and its interpretation. The seminar of Jacques Lacan, Book VI. Edited by Jacques-Alain Miller. Polity.
Laurent, É. (2002). Los objetos de la pasión. Tres Haches.


