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Del coach(inc.) al Diván

Psicoanálisis y Deseo

Como muchos otros, dice Felipe, “también he pasado por diferentes disciplinas antes de llegar al psicoanálisis”. El querer saber sobre lo que hacía ruido en su vida, “lo llevó un par de veces, a consultar métodos alejados de su forma de ver la vida”.

Su interés estuvo dirigido, por una temporada, al coaching. Allí se dedicaba a una formación, según él, “a partir de los modelos y esquemas de pensamiento, que serían aprendidos para aplicar a todos y a todo”. Con esto último, dice Felipe, “se produjo el desencanto. Ahí no vio un refugio para su singularidad”.

En el año 2024 se genera su encuentro con su psicoanalista Yoany Rendón. “De su experiencia anterior, comprendió, que de algún modo se caía en el tonto error de pensar de que de eso que acontece, uno no es responsable. Dejando esta respon-(habilidad) al método”. Así se presenta al analista, “como alguien que se responsabilizará de lo que de su análisis surja”.

Una gran diferencia que ha encontrado Felipe en su experiencia analítica, “es que allí, en el psicoanálisis, no encuentra a una persona que le dice que debe hacer. No encuentra un recetario de tips ni de consejos que mejoraran su vida”.

Estas últimas palabras nos recuerdan un poco el texto de Jacques-Alain Miller, Del Síntoma al fantasma. Y retorno, cuando menciona las “prácticas que invitan a operar (…) bajo las órdenes de alguien”. Felipe dice que, “en el coaching, prácticamente tenía a alguien diciéndole qué hacer. Pues desde el mismo método, le dicen a uno, que eso por hacer, es lo que uno dijo que quería”.

Lo anterior, según Miller, serían prácticas ubicables en las coordenadas “del efecto – (…) lo que quiere decir que (…) no está situado por nosotros a nivel de la causa”. Según Miller, lejos de decirle al otro que hacer con su sufrimiento, el analista considera la palabra del sujeto en la experiencia analítica como vía predilecta hacia la causa. Pues el “sufrimiento no implica que la verdad del dolor sea el dolor mismo”.

De ese acatar órdenes, dice Felipe, “ha comprendido, con el análisis, haber tenido una necesidad de estar bajo la mirada del Otro, de sentirse hijo y de andar buscando la figura paterna”. Con el análisis, “ha decidido pasar de ser un hijo, a sostenerse en la función de ser un padre para su hijo”.

Así mismo, continúa Felipe, “he salido de la posición que creía tener antes, de ir por ahí diciéndole a los otros que deberían hacer. He abandonado mi posición de consejero. De creer que tenía una vida y manera de actuar perfecta para mostrar al otro”.

Al cierre de esta entrevista, Felipe tiene que mover su coche que, según él, “estaba mal aparcado”. Interesantemente, el movimiento es llevado a cabo mientras dice, “di un paso fuera del coaching, para llegar al psicoanálisis”. Al Diván.

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Jacques-Alain Miller: Del síntoma al fantasma. Y retorno, Buenos Aires, Paidós, 2018.