Export FC – Del abraso al abrazo
Psicoanálisis y Deseo
Por años se habían llamado River Plate, como el reconocido equipo de fútbol de Argentina con el que perdura su alianza y, al que están agradecidos por el apoyo de los primeros años de existencia. Sergio llega al club en un momento en el que se empiezan a tomar decisiones fundamentales. “Tal vez la más importante de ellas fue la de desprenderse y continuar solos como club. Con un nombre propio: Export FC”.
“De ahí que, Pablo, Alejandro y Sergio, cada uno desde su singularidad, continúen con el club y con su apuesta por el ser humano”. Esto último dice Sergio, implica también, “trabajar por un camino diferente, para brindar una alternativa distinta a la forma tradicional como se hace el fútbol en Colombia. Nos interesa permitir que decenas de niños se sirvan del club, como un espacio para la formación, más allá del deporte”.
En su apuesta por los niños y jóvenes deportistas, cuentan en su grupo de trabajo con “psicoanalista, un grupo de nutricionistas, fisioterapeutas y el staff técnico del club. Tiene niños desde los 3 años hasta los 17, participan en 6 categorías en la liga antioqueña de fútbol. En el 2025 participan además con 3 grupos de futbolistas en la liga a nivel nacional”.
Además, tienen un proyecto a nivel interno llamado “Casa Club”, en el cual acogen a nueve jóvenes futbolistas, brindándoles un “hogar, un espacio para su formación y educación”. Dice Sergio que el club busca “servir de suplencia a estos jóvenes”.
“No necesariamente se les prometen que van a ser futbolistas profesionales, queremos que se sirvan de nosotros para que persigan sus sueños, mientras que, de paso, les sacamos de algunos contextos complejos”. Por ejemplo, el caso de “jóvenes que desde los 10 años tenían que salir a trabajar para buscar su comida, por estar básicamente solos en el mundo”.
“Otros en zonas de conflicto armado. Hay también quienes desde pequeños trabajaban en una balsa de pescar, a la deriva bajo el sol abrasador en medio del océano, donde estaban horas y horas a la intemperie deseando crecer. Crecer para ser ellos quienes se sumergieron en el mar para la pesca, pues así podrían escapar del sol abrasador de aquel paraíso donde se avistan las ballenas”.
“Tras quince años de experiencia en el mundo del fútbol, de amores y desengaños”, dice Sergio que su camino no ha sido fácil. “Varias veces intenté renunciar a este deporte, al cual siempre regresaba gracias a las palabras de amor y apoyo de su esposa”.
“Por su parte, se ha servido del psicoanálisis. Ha empezado a ver y comprender, que ahí afuera, en la formación de los niños y jóvenes, hay algo más que lo traía de regreso”. En su deseo, dice Sergio, “se abandona lo individual y se pasa a servir a otros que ven en el espacio del deporte un refugio para sus vidas. Allí veo un más allá del fútbol, veo una relación con la vida”.


