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Hacer del síntoma una obra

Sobre el psicoanálisis, nos dice Darlyn al inicio de esta entrevista, “tenía sus dudas”. Al psicoanálisis llega por recomendación de un familiar quien había tenido un acercamiento previo. Así, llega Darlyn a su analista. 

Continúa diciéndonos que, “para él, era muy difícil poder confiar en otra persona para hablar de aquello que en él acontece. Aunque le costó bastante, -dice Darlyn- poco a poco se fue estableciendo esta confianza hacia su analista y, con ello, se inició un trabajo a profundidad”. 

Hoy en día, continúa nuestro entrevistado, “todo eso se transformó en una pasión por el psicoanálisis. Por la lectura y el constante ejercicio intelectual”. En los últimos años ha hecho varios cambios en su vida. “A su deseo, le ha dado varios giros. Desde el cierre de una actividad económica que no daba para más,  hasta solidificar su apuesta por el un-nuevo amor y su función de padre”.

De su proceso dice, “ha sido importante ubicar la figura de la madre estrago en su vida, así mismo como el poder perdonar al padre después de quince años. Plantearse la tarea de superar al padre y darse el aval para ello”.

Para con su hija, quien lleva el nombre del amor por el saber, Darlyn la acompaña y apuesta por ella en el deporte, “mientras ella se sostiene con disciplina en lo que hace con pasión”. Su hija, “ha venido soñando con salir de viaje para Alemania a practicar dicho deporte”. Sobre esto último nos dice el entrevistado, “no se trata de cualquier deporte, sino de uno donde mi hija, ha encontrado un modo de solucionar algo que acontece en su singularidad”.  

Con estas últimas palabras vemos algo de lo que Domenico Consenza nos enseña sobre la función del padre según Jacques Lacan. La función del padre, dista de ser meramente esa versión malinterpretada y reduccionista, de quien introduce la norma en el niño: “El padre, como función simbólica, es el que apuesta por el niño como sujeto de su propio deseo, es el que, haciendo una excepción a la regla, dice sí al espacio de la singularidad del niño como sujeto irreductible e inédito” (1).

Al final de esta entrevista, Darlyn manifiesta su interés en profundizar en su análisis, mientras se pregunta hasta qué punto puede llevarlo. De ese final del análisis en el cual, según Jacques Alain-Miller refiriéndose al síntoma, nos dice que, en ese caso: “no se trata de una salida, es incluso todo lo contrario: un modo de arreglárselas. No salir de, sino arreglárselas con. Es un arte, es decir, un artificio” (…) “el estado en el que ya no queda más que hacer del síntoma una obra”. (2)

 

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Referencias:

(1) DOMENICO COSENZA: Clínica del exceso, Barcelona, Xoroi Edicions, 2024.

(2) JACQUES ALAIN-MILLER: Piezas sueltas, Buenos Aires, Paidós, 2013.