Más allá del cuerpo hay el alma
Hace dos años Maria Camila empezó con su experiencia psicoanalítica, en la cual ha comprendido que “el proceso es más importante que el resultado”. Vino donde su psicoanalista Yoany Rendón por temas con su mamá y, de este punto de inicio descubrió y entendió muchos aspectos de su singularidad, que no solamente enriquecen su vida personal, sino también su vida profesional.
Desde que está pasando por su propio proceso analítico, en su profesión como médica general en un hospital general, la consultan aún más que antes. Nos dice que ahora entiende mejor a sus pacientes como médica, “porque a menudo somatizan dolores que no vienen del lado físico – sino del alma”. “Mis pacientes vienen a ser escuchados”, porque ella no quita “la parte holística, que es integral para el bienestar de una persona”. El gerente del hospital y sus compañeros de trabajo han notado el cambio en su forma de trabajar y le dan la bienvenida, incluso se le recompensó con un contrato mejor y su trabajo es valorado.
A través del encuentro con el psicoanálisis, aún más que antes, empezó a “cuestionar el sistema de salud, donde uno está condicionado”, donde detrás de “enfermedades mentales como la depresión, hay una industria farmacéutica, que es un negocio”. Estos planteamientos “no preguntan de qué se está defendiendo el paciente, y tampoco ayudan a encontrar la raíz y el origen del sufrimiento de una persona”.
El psicoanálisis, por otra parte, “nos enseña a cuestionar todo”, porque “más allá del cuerpo está el alma”, y lo que los pacientes a menudo necesitan, es ser escuchados. Así también cuestiona su integralidad como médica, pero sin embargo, “no voy a abandonar mi deseo, que es mi profesión como médica”. Y así sigue Camila, como médica muy solicitada, con su “fuerte intuición, con un saber, que no dudo”.


