Defender un deseo
Debido a su interés desde siempre por el ser humano, Nayive ha decidido estudiar psicología. Actualmente está en su sexto semestre y, nos dice que, “tanto su programa de estudio, el de psicología, como todos los ofrecidos en dicha Universidad, son considerados como de un enfoque humanista”.
Desde los siete años, Nayive ha consultado una gran variedad de terapias. En la actualidad, a sus veinte años dice, “no comprendía por qué a pesar de que hacía todo lo que me decían que tenía que hacer, mi situación parecía empeorar”.
Tal vez una de las razones, continua Nayive, “estaba relacionada con eso de tener que hacer exactamente lo que me era dicho. Como esa misma parte, también mía, que se había obligado a sostener el deseo del Otro y con ello, desencadenando un par de situaciones complejas”.
O como diría el psicoanalista Jacques-Alain Miller sobre dichas prácticas: “El terapeuta de esas terapias se traga al amo y luego ordena, manda” (1). Pudiendo reforzar, la así llamada por Sigmund Freud instancia anímica, el superyó (2). La cual, además, es “la instancia que trabaja en el sujeto contra su bien” (3).
Su encuentro con el psicoanálisis, “se da en una de esas situaciones mencionadas. Allí aparece una mano amiga un lugar para mi singularidad, con el que antes no había contado”. Sobre esto último nos dice Nayive, el mismo lugar que ha buscado desde su infancia, “tanto en la familia, como en la academia”.
“Ni siquiera en la llamada universidad humanista, había encontrado un lugar que privilegia lo subjetivo y lo singular. Quedándose así en tela de juicio ese humanismo de eslogan”.
Tres años de experiencia analítica, según Nayive, “le permitieron comprender su verdad”. Ahora, “se trata de sostener el deseo propio y no el del Otro”. “Ya no se trata de buscar un lugar, sino crear un lugar. Incluso, en su formación como psicóloga donde el psicoanálisis no tiene cabida, ni siquiera se trata de defender el psicoanálisis pues este se defiende solo”.
Nayive cierra esta entrevista, relatando sus aventuras en Europa. Nos dice que, especialmente en su pasaje por algunos países, se ha sentido bienvenida y prácticamente ve psicoanálisis por donde va cruzando. “España y Francia le han maravillado siempre. En Alemania se dio un encuentro con una país que la ha dejado sorprendida. Se ha sentido acogida”.
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(1). Jacques-Alain Miller, Piezas sueltas, Buenos Aires, Paidós, 2013.
(2). Sigmund Freud, »Das Ich und das Es« (1923), in Sigmund Freud. Gesammelte Werke, Band XIII, London, Imago Publishing, 1940.
(3). Jacques-Alain Miller, Del síntoma al fantasma. Y retorno, Buenos Aires, Paidós, 2018.


