Puente hacia el amor
Eliana inicia esta entrevista diciéndonos que en su vida, “nunca había tenido ningún tipo de acompañamiento, relacionado con lo psicológico”. Al psicoanálisis, llega por recomendación de un amigo, “quien se encontraba en análisis con Yoany Rendón. Hoy su psicoanalista”.
Puntualmente, dice ella, “hay algo que quería resolver o encontrar una respuesta. Se trata, -continúa Eliana- de comprender porque, a sabiendas de que es una mujer con la mejor disposición para hacer las cosas, siempre tendía a posponer todo lo más importante de su vida; al punto de inmovilizarse”.
De su proceso nos dice, “lo ha llegado a odiar por momentos”. Pues según ella, “no es fácil enfrentarse a eso de lo que uno ha estado huyendo sin querer afrontarlo. De eso de lo que uno prefería no saber, pues pensaba que al dejarlo de lado vivía mejor, era feliz”.
Sin embargo, “al comprender un poco más, al sostenerse y darle el tiempo al proceso respetando su tiempo lógico, después del odio llega el amor. Al punto de sentirse siempre agradecida por poder comprender sobre lo que se ha estado huyendo. Poder avanzar”.
Sus palabras resuenan con lo dicho por el psicoanalista Jacques Lacan, quien nos dice que, en efecto, “no se conoce amor sin odio” (1). Lacan lo dice, precisamente para resaltar que, la función del saber en el inconsciente permite poner el odio en su lugar. Valga la claridad pues acá muchos podrían justificar la maldad.
Habiendo separado durante el análisis, el amor del odio y, gracias a la función de este saber inconsciente, se podría pensar en el acceso a una-cura o mejor relación con la vida. De hecho, el mismo Freud le planteaba a Jung en su intercambio epistolar que, el psicoanálisis, “es, en realidad, una cura a través del amor” (2).
Lo importante, como bien dice Eliana, es “no quedarse ahí. Poder ver y comprender, como le dice su analista; algo para lo cual, se hace necesario pasar también por ahí, por los puntos donde uno se incomoda”. Un por ahí había que pasar, que, al comprenderse, continua Eliana, “implica tomar acción, para precisamente continuar caminando”.
La entrevistada dice que, el psicoanálisis ha terminado permeando muchos aspectos de su vida. Desplazándose de esta última expresión a su quehacer. Es decir, tejiendo con el enunciado anterior el camino hacia aspectos de su vida en los que encuentra una posible salida, una elección.
Eliana dice que “se dedica a conectar servicios médicos con pacientes que requieren de ellos”. Es decir, actúa como un puente entre quienes buscan la medicina necesaria para curar una dolencia y quienes pueden dar una mano en dicha búsqueda.
Un importante significante, pues al ponerse al servicio del Eros para preservar la vida, habrá tomado una decisión de ponerse a favor del amor. Algo en sintonía con las palabras del filósofo Friederich Nietszche, quien decía que, “lo grandioso del ser humano es que es un puente y no un fin; lo que se puede amar del ser humano es que es un paso y una transición” (3).
Un “había que pasar por ahí”, seguir caminando, cruzar el puente hacia el amor.
Citas:
(1) JACQUES LACAN.: The Seminar of Jacques Lacan. Buch XX: Encore: On Feminine Sexuality the Limits of Love and Knowledge, New York, Norton, 1998.
(2) FREUD, S y JUNG, C. G.: Briefwechsel. Herausgegeben von William McGuire und Wolfgang Sauerländer. Frankfurt/Main, Fischer Verlag, 1984.
(3) NIETZSCHE, F.: »Also sprach Zarathustra«, in Nietzsches Werke, Band I, Salzburg, Das »Bergland-Buch« Verlag, 1952.


